domingo, 30 de octubre de 2011

41 años de la fundación de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la UADY

Los días 26, 27 y 28 de octubre de este año se conmemoraron 41 años de la fundación de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la UADY, con un gran festival cultural en el que estuvieron representados todos los actuales programas educativos de nuestro plantel.  El programa incluyó presentaciones por parte de estudiantes y profesores/as de nuestra Facultad, así como por personalidades de la academia y las artes, como conferencistas plenarios y performers.

Entre los eventos que más disfruté estuvieron las presentaciones de las y los estudiantes de los cursos Antropología del Poder, mesa coordinada por Rodrigo Llanes; Teoría social post-estructural, y La música en Yucatán, que yo coordiné; la presentación de 10 libros publicados por profesoras, profesores y estudiantes de nuestra Facultad en 2010 y 2011; la presentación de trabajos por parte del club de espeleología coordinado por el prof. Carlos Evia; la mesa sobre la academia y el arte, coordinada por la Dra. Dolores Almazán; la conferencia de Enrique Martín sobre la importancia del arte en la Universidad; así como la presentación de danzas de Indonesia y de Bali, que fue coordinada por Pavla Tejrovska, estudiante de nuestro programa de Maestría en Ciencias Antropológicas.

 La gran calidad de todos los eventos y la emotividad de las presentaciones refleja el esfuerzo de estudiantes y docentes por hacer de nuestra Facultad un espacio de trabajo conjunto.  Muchas mesas incluyeron a docentes y estudiantes de las diversas licenciaturas.  Muchas felicidades en especial a nuestra Directora, la Dra. Genny Negroe Sierra, quien ha hecho posible el actual clima de alegría y dedicación que nuestra Facultad está viviendo.  Muchas felicidades también a todas y todos quienes participaron en esta gran celebración de nuestra Facultad.  Y felicidades a nuestra Facultad, esperando que estos 41 años sean sólo el comienzo de un gran futuro para las disciplinas sociales y en especial para las ciencias antropológicas, que en Yucatán incluyen la antropología social, la antropología física, la arqueología, la historia, la comunicación social, la literatura latinoamericana y el turismo cultural.




sábado, 22 de octubre de 2011

La intimidad cultural. Michael Herzfeld en la Facultad de Ciencias Antropologicas UADY


Este mes tuvimos el honor de tener como conferencista en la serie de seminarios Maestros de la Antropología, organizada por el Cuerpo Académico Representaciones Culturales, al profesor Michael Herzfeld, de la Universidad Harvard.  El nombre de su seminario fue La política de la vida cotidiana.  Las conferencias que ofreció en el Auditorio de nuestra Facultad fueron las siguientes:

Lunes 10 de octubre: "El gesto, la textura y la intimidad del trabajo de campo".  Durante esta conferencia, que yo traduje en forma secuencial del inglés al español, el prof. Herzfeld nos habló de la importancia que el aspecto corporal y gestual ha tenido en su propio trabajo de campo, y de cómo es necesario adaptar el cuerpo y los movimientos a los de la gente local en los lugares en los que hacemos trabajo de campo.  No basta, dijo, con hablar el idioma, sino que hay que encorporar las convenciones culturales para poder tener aceptación en los diferentes lugares en los que hacemos observación participante.  Dio profusos ejemplos desde su propio trabajo de campo en Grecia, en Italia y en Tailandia. Nos habló del concepto de 'intimidad cultural', que él define como esas cosas compartidas que desafían el orden impuesto por las instituciones del Estado, la Nación y muchas veces la religión, y que son las que él considera que cementan las relaciones entre individuos y nación: lo que se nos permite hacer cruzando un poco los límites es lo que permite al poder jerárquico mantenerse en su lugar; un poder inflexible está en peligro de caer más o menos inmediatamente.  Según Herzfeld el propósito de las y los antropólogos durante la observación participante debe ser el tener acceso a esa intimidad cultural, a esas cosas 'medio chuecas' que son las que la gente comparte y disfruta, y que les llevan a apoyar a sus instituciones en forma afectiva.  Adquirir la gestualidad y expresiones corporales locales nos pone más cerca de esa intimidad cultural.

Martes 11 de octubre: "Defendiendo el hogar: La ética y la política de una antropología comprometida".  En esta conferencia el profesor Herzfeld diferenció entre la antropología aplicada y la antropología comprometida.  Desde su punto de vista la antropología aplicada es aquella que busca intervenir en la realidad local por designios externos; por ejemplo desde ideales de 'desarrollo' o de 'programación' del Banco Mundial, de ONGs extranjeras o desde cualquier otra agencia de 'expertos' que miran a la gente desde afuera.  La antropología comprometida, explicó, es aquélla en la que la o el antropólogo se enfrasca a raíz de su conocimiento de la gente y las situaciones locales, y su decisión de apoyar causas que surgen de la cotidianidad y las condiciones de las personas que ha conocido durante su trabajo de campo.  Nos dio ejemplos desde su propio activismo.  Esta conferencia fue en inglés, para que al final de la misma el profesor Herzfeld pudiera mostrar uno de sus documentales, "Ritmos en restaurantes italianos".

Jueves 13 de octubre: "El Estado imperfecto: La moralidad cotidiana y el pecado burocrático".  Esta conferencia, también en inglés, sin traducción secuencial, estuvo basada sobre el trabajo de investigación que el profesor Herzfeld ha realizado en Monti, un barrio de Roma, en Italia.  Propuso que en Monti, y quizá en Roma en general, existe una ideología generalizada basada en la idea de la indulgencia católica: si uno/a peca y se arrepiente sus pecados le son perdonados.  Consideró que el catolicismo es una religión muy práctica, y que las ideas católicas orientan la cotidianidad de todas y todos los habitantes de Roma, incluso aquéllos/as que son ateos o agnósticos, pues la moralidad católica ha resultado en toda una moralidad de vida.  Habló de trámites burocráticos tales como el llamado "perdón de construcción", que es un procedimiento por medio del cual las construcciones ilegales en Roma pueden ser regularizadas, si la persona que las realizó admite que hizo mal y paga una multa.  Consideró que esta idea del 'pecado' y del 'perdón' se extiende a muchos aspectos de la vida cotidiana de la gente de Monti y de Roma en general.  Al final de la conferencia nos presentó el documental Momentos de Monti.  Memorias de unos hombres en el corazón de Roma".

Las y los estudiantes de la Facultad de Ciencias Antropológicas dieron una cálida acogida al profesor Herzfeld, quien les invitó a considerar Harvard como una de sus opciones de postgrado.  Muchas y muchos estudiantes se acercaron a él antes o al término de las conferencias, y tanto él como nosotros disfrutamos mucho su estancia en nuestra Facultad.  Muchas gracias al profesor Michael Herzfeld por su visita y sus fantásticas conferencias, y gracias a todas y todos quienes le acogieron con tanta calidez en nuestra Facultad.


lunes, 10 de octubre de 2011

Conferencias de la Dra. Ramona Perez en la UADY


El pasado mes de Septiembre tuvimos en la Facultad de Ciencias Antropológicas de la UADY dos conferencias excepcionales, ofrecidas por la Profesora Ramona Perez.  La Dra. Perez es actualmente Directora del Centro de Estudios de América Latina, y Profesora en el Departamento de Antropología de la Universidad Estatal de San Diego, en California, EUA.

En la primera conferencia, titulada Cambios en la cultura culinaria oaxaqueña ante la migración transnacional, la Dra. Perez, quien ha trabajado en Oaxaca por más de 20 años, nos llevó por un recorrido de la cocina oaxaqueña y sus platillos cotidianos, en Oaxaca, y luego por los restaurantes de comida 'oaxaqueña' en los Estados Unidos, para explicar los sabores y texturas que hacen que un platillo pueda ser reconocido como 'oaxaqueño' dentro de Oaxaca, y los problemas que las personas y familias migrantes de Oaxaca tienen para presentar su propia comida en el extranjero, ante audiencias diversas.

Seguidamente, explicó que, como es sabido, miles de oaxaqueños y oaxaqueñas migran buscando trabajo, y muchos/as llegan de esta forma a Baja California, en donde trabajan en grandes plantaciones agrícolas.  Estas plantaciones están dedicadas a la producción masiva de hortalizas y frutas, y para lograr una alta productividad utilizan fertilizantes y pesticidas en grandes cantidades, con lo que los alimentos que producen llegan a incorporar altas tasas de productos químicos.  Nos habló de cómo las poblaciones migrantes de Oaxaqueños y Oaxaqueñas que viven en Baja California y en los Estados Unidos reciben en paquetes que les son enviados desde sus lugares de origen productos alimenticios oaxaqueños, y cómo estos productos son tratados como 'auténticos' y remueven (o despiertan, en las nuevas generaciones) ideas sobre 'lo auténtico'.

Parte del sabor 'auténtico' de la comida oaxaqueña está dado por el barro con el que se hacen las ollas en las que se cocinan los alimentos.  Estas ollas son exportadas desde Oaxaca hacia los lugares en los que los migrantes se establecen . . . y es aquí donde comienza uno de muchos problemas: el envenenamiento por plomo.  Algunas de las vetas de las que se extrae el barro con el que se fabrican las ollas en Oaxaca contiene altos niveles de plomo, el cual es absorbido por el organismo en vez del calcio.  La Dra. Perez explicó que el envenenamiento por plomo pasa de generación en generación, por línea materna, hasta la tercera generación; es decir, si una madre sufre envenenamiento por plomo, sus hijos e hijas también lo sufrirán desde el nacimiento, y las y los hijos de sus hijas igualmente nacerán con este veneno en su organismo.

Uno de los grandes problemas para retirar estas ollas del uso cotidiano en la cocina es el sabor peculiar que el barro con el que están hechas da a los alimentos: un sabor dulzón y ahumado que es difícil alcanzar de otra manera.  La Dra. Perez nos narró cómo ella y su equipo de trabajo han estado tratando de convencer a autoridades de salud tanto en Oaxaca como en los Estados Unidos de la seriedad de este problema, que es difícil detectar, puesto que sus síntomas se asemejan a los síntomas de desnutrición.  Las autoridades oaxaqueñas consideran éste un problema educativo; las autoridades estadounidenses lo consideran un problema de desnutrición.

Desde el punto de vista de la Dra. Perez y su equipo de trabajo, éste es en realidad un problema cultural que se hace todavía más difícil con la migración, pues la comida se ha convertido en uno de los vehículos privilegiados por medio del cual las y los migrantes tratan de preservar y actuar su identidad oaxaqueña.  En algunas de las localidades en las que han trabajado, ella y su equipo (incluyendo a estudiantes de postgrado de la Universidad Estatal de San Diego) están tratando de desarrollar platillos cocinados con ingredientes que puedan acercar los sabores a aquéllos de los platillos cocinados en estas ollas, sin hacer uso de recipientes que contengan plomo.

En la segunda conferencia, Agarrados a la frontera: Las experiencias de los jóvenes indocumentados en los Estados Unidos y México, la Dra. Perez nos habló de la situación de los niños varones que no logran escapar a la policía migratoria fronteriza y, o son deportados a la frontera, en donde deben de sobrevivir por su propia cuenta, o son puestos en albergues en los Estados Unidos, en donde tienen unas semanas para que alguna pareja los adopte, su familia los reclame, o sean deportados de regreso a México sin la compañía ni la protección de algún/a adulto/a.  Nos describió los albergues que ella y su equipo han visitado y los niños a los que han seguido en ambos lados de la frontera, y nos habló de la situación desesperada en la que se encuentran estos niños.  Los niños que son deportados a México frecuentemente se dedican a la prostitución, a vender drogas y a cualquier tipo de trabajo que les permita sobrevivir, mientras encuentran la forma de cruzar la frontera para tratar de buscar a sus papás.  En un relato que hizo aflorar las lágrimas a muchos de quienes estábamos presentes, nos presentó varios casos de niños y niñas que están viviendo sus vidas agarrados a la frontera, porque no quieren alejarse de ahí, esperando encontrar a sus madres y padres un día, y volver a ser felices con sus familias de origen.

Fue un gusto y una experiencia inolvidable haber asistido a estas conferencias.  La Dra. Perez nos mostró, por medio de sus ejemplos y discusión, por qué el trabajo antropológico es indispensable en estos tiempos de grandes problemas, pues solamente la etnografía y la reflexión cuidadosa sobre este tipo de materiales puede comenzar a mostrarnos por donde comenzar a ofrecer algunas soluciones viables a los inmensos problemas planteados por la migración transnacional en la frontera México-Estados Unidos.