domingo, 27 de febrero de 2011

Globalización: metiendo el globo entero y su historia en un curso

Hacienda Teya.  Foto G. VargasCetina 2010
Voy a enseñar un curso sobre globalización en la maestría en ciencias antropológicas de la UADY.  Es difícil, sabiendo que sólo tengo nueve sesiones, decidir qué incluir.  A este punto existen cientos de trabajos sobre la antropología de la globalización.  Los libros clásicos sobre el tema podrían ocupar todas las sesiones del curso, y ya no quedaría espacio para nada más.  Además, es importante incluir en cualquier curso de antropología el contexto más amplio: las novelas, la música, las películas que estaban de moda cuando comenzó a generarse la discusión sobre la globalización.

La vez pasada que enseñé este curso, en 2009, decidí tomar 10 nuevas etnografías que no había leído y marcarlas todas, una por sesión del curso.  De esta forma leí 10 libros recientes que quería leer.  Uno de los problemas fue que no leímos los libros clásicos sobre el tema, sino que sólo los expuse en dos cátedras que dí al principio del curso.  Durante el resto del curso todas y todos los estudiantes leían algunos capítulos de cada una de las nuevas etnografías, y un/a presentaba cada libro.  También, fui yo quien en una presentación inicial explicaba qué novelas y películas habían servido de inspiración a los distintos libros y etnografías.

Me pareció que las y los estudiantes no prestaron suficiente atención a las obras clásicas, y que les costó entender los conceptos básicos, pues solamente me escucharon discutirlos al principio, y cuando les llegó el turno de exponer ya se les había olvidado tanto el contexto teórico como el contexto de las obras basadas en la imaginación.

Las y los estudiantes se quejaron de que no les quedaron claros los conceptos básicos, y que había que repasarlos cada vez que aparecían en los textos, pues ya se les había olvidado mi discusión de estos en mis dos cátedras iniciales.  Pienso que esto pasó porque yo les expuse estos conceptos fuera de su contexto original, y luego en las etnografías cada autor/a los daba por sentados.

Esta vez voy a probar algo diferente: considero que la única forma en la que podemos ver al menos algunas de las obras clásicas y algunas de las etnografías recientes es haciendo que cada quien lea algo diferente, y luego propiciando la discusión colectiva.  También, estoy pensando que cada estudiante va a leer cuando menos una de las novelas importantes que han incidido en la forma en la que pensamos antropológicamente sobre la globalización.

Estoy convencida de que la antropología del siglo veintiuno tiene que estar basada en la idea de que varias cabezas piensan más que una.  Es hora de poner en práctica esta idea en forma seria y sistemática en mis propios cursos.  También he pensado que para disfrutar las exposiciones podemos divertirnos: en las sesiones 7 y 8 cada estudiante presentará una etnografía siguiendo el método japonés Pecha Kucha.  El performance de cada etnografía va a ser tan importante como el contenido.

Quizá de esta forma disfrutemos más, en forma colectiva, tanto las y los estudiantes como yo, el curso que tendremos este verano sobre la antropología de la globalización: http://sites.google.com/site/antropologiadelaglobalizacion/

3 comentarios:

Diana Rodriguez dijo...

Seguramente estará super interesante, igual que la vez pasada!
Saludos!

Gabriela Vargas-Cetina dijo...

Gracias. Espero haber aprendido de los comentarios de ustedes para mejorar la dinámica. Veremos si esta vez todo queda un poco más claro.

la descuartizadora de muertos dijo...

Definitivamente este curso fue una gran experiencia! Aprendi muchas cosas! La dinámica fue muy novedosa para mí! Saludos!