viernes, 11 de junio de 2010

La docencia antropológica contemporánea

Recientemente participé en Mazatlán, Sinaloa, en un congreso sobre grupos de trabajo y redes de investigación.  En la UADY un grupo de docentes hemos creado el cuerpo académico Estudios sobre Prácticas y Representaciones Culturales, desde 2008.  Tres de nosotros presentamos ponencias sobre el trabajo en nuestro equipo, que parece estar avanzando con mucha mayor rapidez que el trabajo de otros equipos de docentes en universidades públicas.  Mi ponencia para ese congreso mostraba lo que espero alcanzar en términos de la sección sónica de LabCultura.

Uno de los propósitos que tenemos es crear un laboratorio al que hemos llamado LabCultura.  Durante una de mis últimas clases de taller de investigación, expuse lo que queremos hacer, y los equipos que he solicitado.  Uno de mis estudiantes expresó con sorpresa: "¿Cómo es que les están soltando tanto dinero?"

Debo decir que no nos están "soltando dinero".  Todos los recursos que hemos conseguido en la UADY en los últimos 10 años han sido a través de concursos nacionales, en los que nuestras propuestas han resultado coherentes, hemos demostrado que serán en beneficio de nuestra docencia y de nuestras y nuestros estudiantes, y por tanto han sido triunfadoras a nivel nacional o internacional.  También, los curricula vitae de las y los profesores ayudan: prácticamente todas/os en nuestra Facultad somos parte del PROMEP de la SEP como "Profesores con perfil deseable" (es decir, que hacemos investigación, docencia, administración y difusión), y en el Sistema Nacional de Investigadores del Consejo de Ciencia y Tecnología (CONACyT).  Publicamos en ámbitos nacionales e internacionales, y en general tenemos una trayectoria establecida en la investigación de alto nivel.

Tampoco eso es fortuito: anteriores administraciones, desde el Rector hasta las y los Directores de nuestra facultad y de otras facultades de la UADY, han invertido en en traer investigadores/as establecidos a varias facultades, incluyendo la Facultad de Antropología, en la última década, así como en promover las carreras en investigación de quienes ya eran docentes en la UADY, y en particular en nuestra Facultad.  Actualmente somos una de las Facultades de universidades públicas del país en la que hay más doctores/as en nuestras disciplinas, se hace más investigación y se involucra más a estudiantes de licenciatura y maestría en la investigación, porque hasta ahora se hacen tesis o monografías como trabajos de graduación en todas las disciplinas de la Facultad de Ciencias Antropológicas, tanto en licenciatura como en maestría.  Aparentemente, esta misma política ha sido implementada en algunas universidades de otras regiones del país, incluyendo Colima y Sinaloa.  Parece que en todos estos lugares ha rendido más o menos los mismos excelentes resultados: nuestras instalaciones son óptimas y nuestros cursos compiten a nivel internacional.

Esto fue contrastante en Mazatlán con lo que sucede en otras universidades y en otras Facultades, donde docentes que nunca se plantearon hacer investigación han tenido que formar equipos de investigación y están teniendo muchas dificultades para lograrlo.  Como mi estudiante, también estas/os docentes consideraron que a nosotros en la UADY las cosas nos caen del cielo.  Yo les expliqué que la diferencia es que para nosotros el camino ha sido inverso al de ellas y ellos: investigadores/as nos hemos tenido que convertir en docentes.  Me acuerdo cuando, hace ya 10 años, yo resentía este comentario de otras/os docentes sobre nosotros, el grupo contratado entre 2000 y 2002; pero ahora me doy cuenta de que tenían toda la razón.  El camino no ha sido fácil tampoco, pero considero que tanto docentes como estudiantes nos hemos beneficiado en el camino.

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