lunes, 17 de mayo de 2010

Una nueva forma de 'alfabetización'?

A partir de los 1960s el filósofo Jacques Derrida comenzó a desarrollar una serie de ideas en torno a la ecritura como código y concepto.  Derrida llamaba 'logocentrismo' a la escritura basada en la fonética, y la consecuente dependencia del conocimiento y la cultura en la escritura.  Proponía que la escritura como concepto tenía que dar lugar a otras formas de lo que él llamaba 'inscripción' para poder pensar mejor en la sociedad contemporánea, que ya entonces cambiaba vertiginosamente.  Dos libros pioneros suyos, De la Gramatología y Escritura y Diferencia, presentaron a la escritura como un aparato, en el sentido de que no sólo es un sistema organizado, sino un sistema que organiza la mente y las posibilidades de pensamiento en general.  En Mal de Archivo, más adelante, Derrida propuso que el archivo tiene que ser entendido como una acumulación de la memoria; el cuerpo mismo, en este sentido, es un archivo.  La circunsición, por ejemplo, proponía Derrida, es un ejemplo paradigmático de la lógica archivística.

Las posibilidades de leer y decodificar las trazas contenidas en los archivos fueron uno de los intereses filosóficos centrales de la obra de Derrida.  Este autor preveía que en la era digital el archivo tal como lo conocemos hasta ahora desaparecería, porque el correo electrónico es generalmente usado para comunicaciones cortas y luego los mensajes son eliminados en cuanto han cumplido su función.

En las décadas siguientes, y siguiendo las ideas de Derrida, Michel Foucault, Gilles Deleuze y Felix Guattari, otras personas pensantes han continuado pensando en códigos, escritura y aparatos socioculturales.  El advenimiento de las computadoras y los programas y archivos multimedia rápidamente dieron paso al concepto de 'alfabetización digital' para designar la habilidad de decodificar y generar mensajes multimedia.  Si antes el concepto de educación se centraba en enseñar a leer y a generar pensamiento crítico, en las últimas décadas se ha puesto el acento en dominar tecnologías digitales, y en particular las computadoras.

Gregory Ulmer, un profesor de inglés de la Universidad de Florida, propone que la palabra 'alfabetización' debe ser deshechada con respecto al conocimiento digital.  Basándose sobre todo en el trabajo de Derrida, Deleuze y Foucault, él propone 'electracy', que se asemeja pero difiere de 'literacy' o alfabetización, y que nosotros podemos traducir como 'electrura', para designar a esta nueva forma de codificar y descodificar mensajes en la era de multimedia digital.  Dice que la electrura se basa en el conocimiento por analogía y conexión, y que está haciendo desaparecer el pensamiento crítico.  Ulmer propone que las ciencias sociales y las humanidades son las únicas disciplinas que pueden educar a las generaciones futuras en el pensamiento crítico, porque son disciplinas dedicadas a éste, y manejar herramientas nunca ha llevado por sí mismo a pensar ni creativa ni críticamente.  Propone apropiarnos de los medio digitales para construír nuevas formas de expresar el pensamiento, y propone que las ciencias sociales y las humanidades transformen la electrura en una nueva forma de saber tanto creativa como crítica.  De otra forma, dice Ulmer, perderemos lo mejor que nos ha dado el alfabetismo.

Yo pienso que Ulmer tiene razón, y las tecnologías digitales podrían llevar a la destrucción del pensamiento creativo, generador y crítico.  Sin embargo, quizá porque soy música, porque me gusta comer bien y disfrutar las cosas que vivo, siento y experimento, pienso que la electrura, que en realidad nos ha hecho entender la importancia de la alfabetización (ver, por ejemplo, la mayor parte de los sitios web: Están llenos de texto!!), nos abre otras oportunidades: las de entender que debemos desarrollar la habilidad de leer, inscribir y expresarnos en códigos múltiples, multisensoriales.

Volvernos electrores y electroras va a ser indispensable, no cabe duda.  Pero no es suficiente.  Tenemos que volvernos pensadores y pensadoras en múltiples tipos de códigos, y en múltiples dimensiones, incluyendo la dimensión afectiva.  Es imprescindible no acabar con el pensamiento crítico, pero más que conservarlo, tenemos que expandirlo.  Yo no tengo claro cómo este tipo de pensamiento y lectura se pueden transmitir, pero estoy tratando de encontrar la manera, y espero poder llevar a mis estudiantes conmigo a descubir nuevas formas de hacer antropología multimedial, multisensorial, multi-código y multi-inscripción.

2 comments:

The Abyss dijo...

Me gusta la idea de encontrar posibilidades y no sólo limitaciones en estas formas de comunicación escrita.
Particularmente me preocupa que se ha ido perdiendo mucho encuanto a la riqueza de la escritura y muchos niños y adolescentes sólo tienen referencias que proceden de la red, y no exactamente de espacios con una postura crítica.
Muchos profesores, sobre todo en los primeros niveles, deberían interesarse y además familiarizarse
con la Web... Saludos Gaby (Lupita)

Gabriela Vargas-Cetina dijo...

Gracias, Lupita por el comentario. Sí, en efecto no todas ni todos los profesores están familiarizados con la web, pero eso está cambiando rápidamente. Nuestra universidad, la UADY, por ejemplo, tiene un programa de actualización docente en el que ya ha participado la gran mayoría de las y los docentes de nuestra Facultad.

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