
Estuve este fin de semana, después de unos cinco años de no ir, en la ciudad de México. Fui a una celebracion familiar, con mi esposo y familiares de Yucatán, y ahí estuvimos con parientes de nosotros que viven en Mexico DF. Me sorprendio mucho la forma en la que han cambiado las cosas. Hace cinco años la paranoia era impresionante: todo mundo nos decía "no bajen el cristal de la ventanilla del coche en el que estén porque les pueden asaltar", "no salgan de noche porque les van a asaltar", "cuidense de todo mundo porque les pueden secuestrar". Esta vez los taxistas nos decían "baje la ventanilla si tiene mucho calor", "camine por aquí y enseguida va a llegar", y en general la gente fue muy amable y afable. Me parece que ha mejorado considerablemente el bienestar y el ambiente que ahí se vive, aunque todavía haya demasiada contaminación.
El tráfico parece haber sido uno de los elementos en los que más se ha centrado el gobierno de la ciudad. Nuevas calles y puentes han incrementado las vías públicas. Una de las cosas que más me llamó la atención fue que en muchas partes de la ciudad hay semáforos, pero por ejemplo en el área de Coyoacán no los hay, ni tampoco hay altos de disco. Ahí la costumbre es que se deja pasar un auto de cada fila por vez. Me sorprende que no haya más accidentes de tráfico en las esquinas. También, el gobierno de la ciudad ha decretado que a partir de las 20:00 horas de cada día (es decir, a las ocho de la noche), la luz roja de los semáforos se convierte en un alto opcional para las mujeres que manejan, quienes pueden tomarlo como una señal de precaución, y a partir de las 22:00 horas (las diez de la noche) las luces rojas se vuelven meras señales de precaución para todos los vehículos. Es de verdad impresionante que no haya un accidente cada diez minutos en cada cruzamiento.
El gobierno de la ciudad también ha creado un sistema de pensiones para personas minusválidas, madres solteras y otras personas que por alguna razón no puedensostenerse por sí mismas. Parece que hay menos accidentes, menos robos y menos asaltos que antes, gracias a todas estas medidas. Además, la sanción legal del aborto y de las uniones legales ("sociedades") de personas del mismo sexo hacen que se respire un ambiente de libertad, y es común ver a personas del mismo sexo tomadas de la mano, paseando por las calles a todas horas.
A pesar de que la contaminación me irritó terriblemente los ojos, la nariz y la garganta, y a pesar de que nos encontramos trabados por tres horas en el tráfico, bajo un sol quemante que a mí me dio insolación, disfruté mi estancia en la ciudad de México mucho más de lo que recuerdo que era posible hace unos años. Felicito a la gente del Distrito Federal por estar participando tan activamente en la reclamación de su ciudad al crimen organizado y desorganizado, por medios pacíficos, que son los que deben prevalecer.
