viernes 5 de febrero de 2010

Maestros de la antropologia: June Nash

Este mes de marzo que viene tendremos, del 16 al 19, a la profesora June C. Nash, Profesora Emérita Distinguida de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY)en la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán.  June ha escrito cuatro trabajos específicamente para presentar en esta serie, y este seminario promete ser uno de los eventos importantes del año en nuestra Facultad.

La profesora Nash es una de las figuras más distinguidas de la antropología económica y la antropología feminista, y quizá una de las antropólogas actualmente más conocidas en el mundo entero.  Ha recibido múltiples premios y homenajes.  En diciembre de 2005 la Sociedad para la Antropología de América Latina (SLACA), una de las secciones de la Asociación Americana de Antropología (AAA) instituyó el premio Roseberry - Nash para ensayos de estudiantes de postgrado, en honor de William Roseberry y suyo.  En 2005 también tuve el honor de ser parte de un grupo de antropólogos que le rendimos homenaje a través de una Sesión Presidencial de la AAA, que luego dio lugar a un número especial de la revista Critique of Anthropology.

June Nash comenzó su carrera como estudiante de Sol Tax y Robert Redfield.  Su etnografía clásica, Bajo la mirada de los antepasados.  Creencias y comportamiento en una comunidad maya (Instituto Interamericano, 1975) muestra la correspondencia entre la vida cívica y la vida religiosa en Amatenango del Valle, Chiapas.  Casi enseguida, sin embargo, se suscribió, junto con Eric Wolf, Sidney Mintz y otros antropólogos y antropólogas, a la economía política, basada en el marxismo y las teorías de la dependencia y el sistema-mundo (ver Frank 1978, Wallerstein 1979, 1980, 1989).

Incansable feminista y analista de la globalización, las organizaciones y los efectos locales del capital transnacional, ha realizado trabajo de campo en Burma, México, Bolivia y los Estados Unidos, y sus escritos han resultado en varios clásicos de la etnografía -prácticamente todos, excepto Bajo la Mirada de los Antepasados, inscritos en la economía política-: We Eat the Mines and the Mines Eat Us (1979); From Tank Town to High Tech (1989); y Mayan Visions.  The Quest for Autonomy in the Age of Globalization (2001).  Junto con estas etnografías, ha editado varias colecciones que se hicieron fundamentales en la antropología feminista y la antropología económica prácticamente desde su publicación, incluyendo Popular Participation in Social Change.  Cooperatives, Collectives, and Self-Management, con Jorge Dandler y Nicholas Hopkins (1976); Women, Men, and the International Division of Labor, con María Patricia Fernandez-Kelly (1983); y Crafts in the World Market: The Impact of International Exchange on Middle American Artisans (1993).

Es un honor para nosotros recibir a la Profesora Nash en la Universidad Autonoma de Yucatan.


Referencias

Frank, Andre G (1978) Capitalismo y subdesarrollo en America Latina.  Ciudad de Mexico: Siglo XXI.
Nash, June (1979) We Eat the Mines and the Mines Eat Us: Dependency and Exploitation in Bolivian Tin Mining Communities.  Nueva York: Columbia University Press.
Nash, June  (1989) From Tank Town to High-Tech: The Clash of Community and Industrial Cycles.  Albany: The State of New York Press.
Nash, June (2001) Mayan Visions.  The Quest for Autonomy in an Age of Globalization.  London and New York: Routledge.
Nash, June, ed. (1993) Crafts in the World Market: The Impact of International Exchange on Middle American Artisans. Albany: State University of New York Press.
Nash, June, Jorge Dandler y Nicholas Hopkins, eds. (1976) Popular Participation in Social Change.  Cooperatives, Collectives, and Self-Management.  The Hague and Paris: Mouton.
Nash, June y Maria Patricia Fernandez-Kelly, eds.  Women, Men, and the International Division of Labor.  Albany: State University of New York Press. 
Wallerstein, Immanuel (1979) El moderno sistema mundial. La agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo XVI. Madrid: Siglo XXI.
Wallerstein, Immanuel (1984) El moderno sistema mundial II. El mercantilismo y la consolidación de la economía-mundo europea, 1600-1750.  Ciudad de México: Siglo XXI.
Wallerstein, Immanuel (1998) El moderno sistema mundial III. La segunda era de gran expansión de la economía-mundo capitalista, 1730-1850.  Ciudad de México: Siglo XXI.

miércoles 27 de enero de 2010

Un número especial de la revista 'Regiones' sobre danza


El día de ayer apareció el número 40 de Regiones, Suplemento de antropología, una revista bimestral publicada desde 2004 por un grupo de egresados de la licenciatura en antropología de la Universidad del Estado de Morelos reunidos en la organización Colectivo Antropólogos en fuga y compañía.  


La intención de este colectivo es la de producir una publicación que, como su Coordinadora General Livia Roxana González Ángeles me ha explicado, acerque al público en general a las ciencias sociales, y en particular a la antropología.  Por esto, la revista se publica como un suplemento bimestral del periódico El Regional del Sur.  Los números de Regiones son monotemáticos, y cada uno incluye un editorial, una sección de artículos y reseñas, y una sección que se llama "Diario de campo" en la que aparecen avisos de eventos relacionados con la antropología.  La revista publica ilustraciones, muchas veces excelentes, que incluyen bosquejos, dibujos y fotos.

Esta vez, el número está dedicado a la danza.  Para leerlo es necesario hacer click en la foto de la portada y acceder al archivo en pdf.  En este número las fotografías son excelentes, y los textos se mantienen fieles a la vocación de la revista de ser para un público amplio pero con información académicamente relevante.  Los artículos comprenden dos textos generales, uno de Adriana Guzmán sobre la danza como "quéhacer del cuerpo" y otro, de Amanda de la Garza Mata, sobre la danza contemporánea característica de los teatros urbanos.  Luego siguen dos artículos etnográficos.  El primero, de Alfonso Castellanos, describe las diferencias entre los contextos tanto rurales como urbanos y comerciales en los que se lleva a cabo la danza relacionada con lo que parece ser un complejo ceremonial o algún tipo de ocasión ritual o festiva, llamada dundumba, en Guinea.  El segundo artículo etnográfico, de Cynthia Jeannette Pérez Antúnez, describe el 'estilo tribal' de la danza del vientre, que se practica en los Estados Unidos y México, y que se caracteriza por incluir a mujeres de cualquier tipo de cuerpo que quieran bailar ese tipo de danza.  El último artículo, de Josué Fragoso, es un ensayo reflexivo más bien literario y evocativo, que parece reflejar las ideas del autor sobre la danza.

Es alentador ver este tipo de esfuerzos para acercar la antropología al público en general, y también es alentador ver crecer el interés antropológico por la danza, que es, como dice Adriana Guzmán en el primer artículo, un tema todavía poco explorado en la antropología mexicana.

martes 19 de enero de 2010

La antropología en el siglo XXI


Paul Rabinow, en un libro reciente, (Marking Time: On the Anthropology of the Contemporary, Princeton University 2008) dice que la antropología tiene que adecuarse a los tiempos que corren.  Él propone tanto un nuevo enfoque, que sería el de la antropología de lo contemporáneo (definido como el lugar entre el pasado reciente y el futuro próximo), como una revisión de los presupuestos metodológicos de nuestra disciplina.

En efecto, cada vez se hace más difícil pensar en un investigador o investigadora que va al campo solo, pasa un año entero en un lugar en el que nunca ha estado, trata de estar presente en todos los lugares y momentos importantes y de entender todo lo que está sucediendo.  Como el mismo Rabinow propuso en un libro anterior (Anthropos Today.  Reflections on Modern Equipment.  Princeton University Press 2003), ya no es posible pensar que vamos a estudiar un 'ethnos' sino un tema en un lugar y un tiempo dados.

Tres, me parece, son las características emergentes de la antropología en este siglo, que pienso se consolidarán cada vez más con el paso de los años:

1. El trabajo en equipo.  A diferencia de la mayor parte de mis colegas, yo he tenido la fortuna de haber sido parte de equipos de investigación desde que comencé a estudiar antropología.  Esto parece haberme dado una ventaja ahora que es necesario pensar en términos de colectivos de investigación y producción académica.  El compartir lecturas, discutir observaciones y materiales, discutir perspectivas y teorías y compartir archivos crea una riqueza de posibilidades, y favorece no sólo la multi-situalidad del trabajo simultáneo, sino también la diversidad de perspectivas sobre lugares y temas comunes.  George Marcus ha estado señalando desde hace varios años la necesidad de extender el trabajo en equipo hacia afuera de los equipos de trabajo directamente de investigación, para abarcar a otros grupos, incluyendo aquéllos que quedan fuera de la antropología pero nos sumerjen en discusiones paralelas relevantes (Ver la introducción de Marcus en Para-Sites: A Case Book Against Cynical Reason.  University of Chicago Press, 2000).

2. El trabajo en computadora, tanto en aplicaciones para la producción de textos, tablas y diversos tipos de archivos, como para la consulta en línea, el trabajo en equipo a distancia y en general el uso constante de internet.  Cada vez más, las revistas académicas se encuentran en línea, en bases de datos digitalizadas, y muchos libros también están disponibles en la red.  Es importante conocer tanto las aplicaciones de uso personal como aquéllas que nos permiten trabajar en equipo; y

3. El acortamiento de los periodos de investigación directa.  Cada vez más, como Rabinow señala en Marking Time, es necesario producir reportes y publicaciones en tiempos más breves que antes.  Esto se debe a que la investigación social se está volviendo cada vez más inter-disciplinaria y a que la relevancia de nuestro trabajo se hace cada vez más limitada en el tiempo: lo que no se publica enseguida o más o menos enseguida se hace obsoleto rápidamente.

Estas son las premisas con las que he empezado un nuevo taller de investigación en 2010.  Una nueva antropología es necesaria para la década que pronto comenzará, y el siglo que iniciamos hace 9 años.

Una cuarta característica, que cada vez es más importante en mi propio trabajo pero no necesariamente en el de todos/as mis colegas, es lo que Rabinow ha llamado la 'adyacencia' en Marking Time: El hecho de que otras disciplinas y otras dimensiones de la realidad tienen una gran relevancia para nuestro propio trabajo, porque son adyacentes (es decir están junto a) éste.  Rabinow señala al periodismo como una de éstas adyacencias a la antropología.  En mi propio trabajo y en el de mis estudiantes las adyacencias y, por tanto, la necesidad de situar nuestro trabajo dentro de un contexto más amplio, incluyen a la literatura de ficción, el cine, el video, el internet y, en especial, la música.

domingo 10 de enero de 2010

Nocturnos, de Kazuo Ishiguro


De todo lo que leí durante la última semana, lo mejor fue el libro Nocturnos.  Cinco historias de música y atardecer, de Kazuo Ishiguro (Nocturnes.  Five Stories of Music and Nightfall.  Knopf, 2009).  Éste es un libro delicioso, que leí de un día para otro porque no podía soltarlo.  Todos los capítulos, cada uno un cuento, tienen que ver con las dificultades de las relaciones humanas, incluyendo el amor romántico, y la música aparece como punto de partida o llegada, escenario o telón de fondo.

Siempre he pensado que para escribir buena antropología es necesario leer buena ficción.  Las novelas nos ayudan a desarrollar vocabulario relacionado con los temas sobre los que escribimos, a describir sucesos y emociones, así como a conocer cosas diferentes a las que ya conocemos.  Aunque Ishiguro es el autor de la novela que se convirtió en la excelente película Lo que queda del día, yo nunca lo había leído porque los temas sobre los que escribe generalmente quedan lejos de mis temas de interés.  Esta vez, sin embargo, se trata de un libro sobre música y músicos, y estos son temas sobre los que hago investigación.

El primer cuento, Meloso, está situado en Venecia, y narrado desde el punto de vista de un de músico que es parte de los grupos que tocan regularmente en la Plaza de San Marcos.  Una tarde encuentra entre el público a un cantante famoso.  El músico es originario de Europa oriental y creció durante el régimen socialista.  Su madre adoraba la música del cantante en cuestión y tenía, a pesar de todas las dificultades para conseguirlos, todos sus discos.  Así, el músico había crecido con la voz y la música de ese cantante, por lo que decide acercarse y saludarlo.  El cantante le pide al músico que le ayude esa noche a llevarle serenata a su esposa.  El cuento toca desde el racismo y la exclusión, hasta las diferencias culturales, el amor sentimental, el matrimonio y el amor por la música.

En la segunda historia, Llueva o salga el sol, un maestro de inglés que trabaja en España narra primero su amistad con una mujer con la que estudió la universidad y luego una visita a esta mujer y su esposo, quienes son sus mejores amigos, en Londres.  Este cuento está dedicado a explorar nociones de 'éxito' y 'fracaso', el amor y el matrimonio y, sobre todo, la amistad.  La música está presente en todos los momentos y situaciones, incluso en aquellos en los que el estéreo permanece apagado.

En el tercer cuento, Las colinas de Malvern, un músico que toca la guitarra acústica va al campo a vivir un tiempo en casa de su hermana y su cuñado, para tratar de componer nuevas canciones y pensar en su futuro.  Ahí conoce a dos músicos itinerantes y entabla con ellos conversaciones sobre la vida, el amor, la música y el paisaje.

En la cuarta historia, Nocturno, un saxofonista está encerrado en un cuarto de hotel recuperándose de una cirugía plástica.  Ahí conoce a una mujer famosa, quien es su vecina de cuarto, también en recuperación del mismo tipo de cirugía, y corre con ella varias aventuras.

El último cuento, Chelistas, es quizá el más lírico de todos, y está escrito en un estilo de realismo fantástico emparentado con los cuentos de Julio Cortázar y Jorge Borges.  Aquí un chelista, que está en una ciudad de Italia que también me recuerda a Venecia, conoce a una mujer que se presenta como virtuosa del chelo y le dice que le ayudará a mejorar su técnica.

Todos los cuentos tienen una cualidad mágica, y están escritos de forma muy elegante, con descripciones mínimas y una ambientación perfecta.  Algunas son muy cómicas, pero incluso en los momentos más cómicos los protagonistas aparecen como imbuidos de una dignidad particular y una gran devoción por la música.  Ciertamente para quienes hacemos antropológia de la música es una lectura imprescindible.

jueves 24 de diciembre de 2009

La antropología y la antropología económica


¿Cual es la diferencia entre la antropologia en general y la antropologia economica? Una respuesta rapida, quiza evidente, es que la antropologia economica es solo una parte de la antropologia sociocultural. Ahora, una respuesta mas detallada:

En general, la antropologia sociocultural se acerca a cualquier tipo de fenomenos sociales y culturales. Existe una larga tradicion dual en el estudio de los grupos humanos, que tiene sus origenes en, por una parte, la tradicion antropologica britanica, que se origino apoyandose en la sociologia, y, por otra parte, la tradicion norteamericana. Esta ultima se origino de las teorias alemanas sobre difusion cultural y areas culturales, y desde lo que en ese entonces se llamaba en Europa 'demologia' (de "demos", pueblo: "estudio de los pueblos"). Cuando se comenzo a hacer antropologia, a la tradicion britanica se le llamo antropologia social y a la segunda antropologia cultural. Sin embargo, muy pronto, a principios del siglo XX, ambas tradiciones comenzaron a influirse entre si y tomar prestamos la una de la otra. La antropologia economica, en particular, fue uno de los campos en los que estos prestamos e influencias mutuas se desarrollaron rapidamente y con gran provecho.

La antropologia economica se ocupa de las mismas cosas de las que se ocupan otras ramas de la antropologia, pero enfocandose en fenomenos que, o son reconocidos por las disciplinas economicas como parte de la teoria economica internacional (produccion, intercambio, circulacion de cosas), o son reconocidos por grupos locales como fenomenos economicos, aunque en la economia internacional no lo sean. Por ejemplo, solo recientemente el estudio de la llamada economia informal y su importancia en los presupuestos familiares ha pasado a ser parte de estudios e investigaciones regulares en la economia academica, aunque hace muchas decadas que son parte regular de los estudios antropologicos. El estudio de los regalos y festivales, que la antropologia economica lleva a cabo practicamente desde su aparicion, todavia no tiene un desarrollo comparable en la economia academica. Esto se debe a que en los calculos sobre lo que se debe de tener o no, en muchas sociedades la gente dijo a antropologos/as que tenian que pensar en las fiestas que iban a ofrecer, y aquellas en las que iban a participar como invitados/as.

Existen, ademas de la economia, muchas dimensiones desde las cuales se puede estudiar a la sociedad: la politica, la religion, los conceptos acerca de quien o que es una persona, el uso del lenguaje, el conocimiento, y en general cualquier otra dimension de la vida en sociedad. Es importante tener en cuenta que en antropologia tendemos a incluir lo que la gente local piensa que cabe en cada categoria. Por ejemplo, si algun grupo local piensa que algo es arte, quien haga antropologia en ese lugar incluira esas manifestaciones en la antropologia del arte, aunque en las academias de Bellas Artes no se piense que lo sea. La musica es un ejemplo de un campo en lo que esto sucede frecuentemente, pues muchas cosas que no son consideradas 'musica' son estudiadas como tales desde la antropologia de la musica.

Por otra parte, la antropologia de la religion puede estudiar, por ejemplo, las formas de intercambio entre personas y deidades, o entre personas y seres numinosos, como parte del conocimiento religioso y las prácticas de un grupo. En este sentido, el intercambio pasa a ser parte de fenomenos religiosos, pero desde un angulo que corresponde a las teorias sobre religion y formas de entendimiento de lo que es el mundo y nuestro lugar en el y en el resto del universo.

Es muy dificil separar los fenomenos que se dan en cada lugar, distinguiendo lo que es social, lo que es cultural, lo que es economico, lo que es politico, lo que es religioso y lo que es, por ejemplo, diversion. Todo es cuestion de enfoque. Las diversas ramas de la antropologia toman en cuenta este principio epistemologico: no son los 'hechos' los que son directamente distinguibles entre si; es el angulo el que hace la diferencia a la hora de la interpretacion. Hace mucho que decimos que nuestra disciplina tiene un enfoque holistico, en el sentido de que todos los fenomenos tienen relacion entre si. Pero esto no contradice el que escojamos en cada caso un angulo de observacion. La economia es un angulo tan valido como cualquier otro. Es un tipo de anteojos que nos ayuda a ver ciertas cosas aunque, ciertamente, no nos permita ver, o ver muy bien, los otros angulos de cada cuestion.

jueves 10 de diciembre de 2009

Enseñando antropología económica en la UADY


Acabo de terminar de enseñar un curso de antropología económica. Durante el curso hicimos un recorrido panorámico de diferentes teorías que han sido importantes en la antropología económica, desde los trabajos pioneros de Bronislaw Malinowski y Marcel Mauss, el debate entre formalistas y substantivistas, la antropología económica cultualista temprana, el marxismo (la antropología marxista francesa, la economía política estadounidense y las polémicas mexicanas sobre campesinistas y descampesinistas), teorías sobre el consumo (el estructuralismo británico, la teoría de la distinción y la práctica económica cultural de Bordieu, la vida social de las cosas de Appadurai y su equipo), hasta la nueva economía institucional.

Terminamos leyendo desarrollos recientes en teoría cultural económica en la facultad de antropopología de la UADY, la universidad en la que enseño. En un curso de 60 horas, hemos cubierto un material muy amplio y muy variado.

Parte de los materiales que usé durante el curso fueron películas, varias de ellas antiguas, mudas y en blanco y negro. Después de leer a Malinowski y Mauss vimos el film de Edward Curtis En la tierra de las canoas de guerra, de 1914. Este film representa una historia de venganza entre tres aldeas Kwakiutl, y muestra los elaborados trajes y danzas que se estilaban en ese entonces. Durante la lectura de descripciones de sociedades con un alto grado de auto-subsistencia y una dependencia relativamente tenue del mercado, vimos el film de Cooper, Shoedsack y Harrison Pasto: La lucha de una nación por la vida, hecho en 1925, en el que la tribu Bakhtiari de Persia lleva a cabo una difícil trashumanza anualen la búsqueda de pasto para sus animales. Para discutir el libro de Eric Wolf Los Campesinos vimos la película de Alexander Dovzhenko Tierra, hecha en 1930, sobre una rebelión de campesinos kulaks ante la privatización de las tierras durante el régimen soviético.

Vimos también algunas películas a color y con sonido. Durante una sesión en la que discutimos el impacto de la crisis de los 1980s-90s en la ciudad de México, a través del trabajo de Margarita Estrada, vimos dos documentales: Argentina regresando de Mark Dworkin y Melissa Young (2008), en el que se muestra el movimiento de fábricas recobradas; esto es decir, fábricas ocupadas por sus antiguos trabajadores cuando los dueños se declararon en quiebra; y el film de Ernesto Livon-Grosman Cartoneros (2007), sobre las y los recogedores de basura en Buenos Aires. Finalmente, para discutir el libro de Bourdieu Distinción, vimos la película de Jane Campion Retrato de una dama (1996).

Un elemento interesante del curso fue que el grupo optó por obtener parte de su calificación a través de la interpretación de dos libros, por medio de música, imágenes y baile: El capital, de Karl Marx, y Ensayo sobre el don, de Marcel Mauss. Para representar El capital, mostraron fragmentos de la película Metrópolis, de Fritz Lang (1927) con música original creada por tres de los estudiantes específicamente para esta presentación. El ensayo sobre el don será interpretado el jueves 17 de diciembre por todo el grupo, para la calificación final del curso. Espero que el grupo decida poner este experimento en la red, quizá a través de YouTube, para inspirar a otros grupos de estudiantes a tocar, bailar y disfrutar la teoría antropológica. Fue un gusto trabajar con estos jóvenes.

jueves 12 de noviembre de 2009

Como suenan los conceptos?


Desde que comencé a estudiar antropología adquirí la costumbre de ir al campo con mi guitarra. Quizá mi experiencia de campo ha sido muy diferente de la de otras y otros antropólogos: me he encontrado muchas veces sola, en un lugar totalmente nuevo, donde se habla un idioma que no entiendo, se comen cosas que yo nunca había comido y se hace un tipo de música que yo no había escuchado. Por varias semanas me he sentido, en cada ocasión, sin más recursos que los que yo pudiera generar por mí misma. Mi guitarra me ha ayudado a tranquilizarme y conseguir estabilidad. La música también me ha traido un regalo adicional: muchas veces la guitarra me ha abierto las puertas de las casas de esa gente que hablaba idiomas extraños. Y dentro y fuera del campo, la vida cotidiana siempre conlleva tensión. Como reacción a la frustración, al dolor emocional, a la exasperación y a cualquier otra cosa que me quite la calma, siempre me he apoyado en mi guitarra.

Fue sólo un paso llegar de tocar lo que sentía a tocar lo que pensaba. Prácticamente en cuanto terminé mis estudios y tuve que comenzar a trabajar en forma totalmente independiente, sin un profesor o profesora que me oyera y me apoyara, comencé a buscar en los sonidos la expresión de lo que mi cerebro trataba de entender. Desde entonces entendí que la música es necesariamente conceptual, y mientras más pienso más música puedo generar. También, mientras más sonidos conozca, se abre más el abanico de las cosas que puedo pensar.

Es interesante poner en perspectiva el hecho de que tantas y tantos antropólogos del pasado tenían que esconder sus producciones no académicas. Novelas, música, pinturas, fotos, textiles y muchos otros productos de las manos y la mente aparecían públicamente bajo pseudónimos, porque sus creadores/as pensaban que si se sabía que ellos/as los habían hecho ya no se les tomaría en serio en la academia. Esto cada vez va siendo menos un problema.

He tenido la fortuna de presentar mi música, varias veces ya, en contextos académicos, y mañana volveré a hacerlo, esta vez en un coloquio de antropología. La antropología es también metatextual: puede ser expresada en sonidos, en imágenes, en conceptos de diseño, en trabajos manuales de muchos tipos. No me queda claro por qué tuvo que pasar tanto tiempo para que la disciplina antropológica se reconociera como también metatextual. Nietsche, Adorno, Deleuze y muchos otros filósofos y filósofas hicieron música o participaron en la creación de música que estuviera basada en sus teorías filosóficas. Levi-Strauss privilegió la música como paleta de expresiones a las que podía aplicarse su análisis estructural. Ojalá que las generaciones futuras rompan definitivamente el confinamiento de la antropología a su antigua jaula textual.